¿Cómo evitar enfermarnos por cambios bruscos de temperatura?

¿Cómo evitar enfermarnos por cambios bruscos de temperatura?

Muchos de los resfriados de invierno se producen por cambios bruscos de temperatura. Los lugares como colegios, oficinas y universidades poseen artefactos de calefacción que pueden generar riesgos para nuestra salud. Esto, porque pasar del calor extremo de un lugar, al frío y viceversa, hace que nuestro cuerpo experimente un cambio brusco de ambiente que puede provocar malestar y diversas enfermedades. Para minimizar los riesgos y prevenir estos desagradables síntomas, acá te dejamos algunos consejos de cómo cuidarnos.

1- Climatización de la oficina

Mantener una temperatura agradable en la oficina puede generar conflicto entre los trabajadores. Todos tenemos sensaciones de frío o calor que pueden variar, por lo tanto lo recomendable es ponerse de acuerdo y encontrar el equilibrio. Asimismo, los expertos aseguran que la temperatura ideal para un lugar de trabajo es de 21 a 23 grados.

2- Ropa adecuada

En cuanto a la ropa que debemos usar para prevenir enfermedades por los cambios bruscos de temperatura, lo recomendable es no abrigarse extremadamente en lugares con calefacción. Es natural que utilicemos ropa abrigada para mantener nuestro cuerpo cálido y agradable, pero debemos procurar que el cambio de temperatura sea gradual cuando pasemos de un ambiente a otro.

3- Después de la ducha

El cambio de temperatura después de la ducha es otro momento en el que estamos vulnerables a un resfrío. Cuando salimos del baño debemos secarnos bien y vestirnos rápidamente. Es recomendable no salir inmediatamente a la calle y por ningún motivo dejar nuestro pelo mojado.

4- Después del deporte

Si eres de los que les gusta hacer deporte en invierno, recuerda que cuando entrenas tu cuerpo aumenta de temperatura. Es por esto que la recomendación es cubrirnos con más vestimenta luego de hacer actividad física para evitar descensos térmicos bruscos.

5- Calefacción

Los cambios de temperatura del frío al calor también nos puede generar una descompensación y debilitar nuestro sistema inmunológico. Por lo tanto, si queremos encender la calefacción cuando llegamos a nuestro hogar, debemos hacerlo gradualmente.También es preferible que escojamos artefactos que estén en buen estado y evitar estufas a leña o parafina ya que liberan gases que pueden perjudicar nuestra salud.

6- Evitar lugares frecuentados

Dentro de lo posible es recomendable evitar lugares con poca ventilación como “malls”, hospitales o sitios muy frecuentados. Esto porque estamos más propensos a contagiarnos de algún virus o enfermedad. Además no debemos olvidarnos de no abusar de las humidificaciones (aparatos que humedecen el aire).

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