La tos es un reflejo al igual que la respiración. En realidad, se trata de la forma en que los pulmones se protegen contra los irritantes. Cuando existen secreciones en los conductos respiratorios, llamados bronquios, la tos sirve para limpiar dichos conductos (expectorar) y, de esta manera, respirar con mayor facilidad. Toser de ves en cuando es algo común y corriente e incluso saludable para mantener despejados los conductos respiratorios. Sin embargo, la tos intensa o persistente puede producir un efecto irritante en los conductos respiratorios. La tos repetitiva o persistente hace que los bronquios se contraigan y estrechen, cambios que pueden irritar las membranas (las paredes interiores de los conductos respiratorios) ¿Qué produce la tos? La tos es con frecuencia un sintoma de infeccciones virales de las vías respiratorias superiores, o sea de la nariz, senos paranasales y vías de transporte del aire. El catarro y la influenza son ejemplos comunes. La laringe también puede inflamarse (laringitis) y generar ronquera, la cual suele dificultar el habla. Asimismo, puede ser el resultado de la irritación de la garganta causa del drenaje del moco que desciende por la propia garganta. |