¿Cómo debemos auxiliar a alguien ante una crisis convulsiva?

¿Cómo debemos auxiliar a alguien ante una crisis convulsiva?

La epilepsia es una enfermedad neurológica que se produce cuando la conexión entre neuronas se realiza de forma incorrecta e interrumpe las funciones normales del cerebro. Esta es la enfermedad neurológica más antigua de la humanidad y a pesar de ello es de la más desconocidas. Asimismo, siempre ha estado rodeada de temor, estigma y prejuicios que se han arrastrado hasta la actualidad.

Las crisis convulsivas se presentan siempre de forma imprevista y puede revertir múltiples síntomas. El correcto procedimiento para ayudar a un enfermo de epilepsia, mientras sufre un ataque, puede ser determinante para su bienestar.Es por esto que a continuación te dejamos algunos consejos para asistir a una persona que se encuentre en esta situación.

1- El primer paso es proteger la cabeza del afectado y poner el cuerpo de costado para que la saliva no obstruya las vías respiratorias. Nunca se debe tratar de abrir la boca a la fuerza ni menos colocar paños o algún objeto que obstruya estas vías.

2- Conservar la calma y tranquilizar a los presentes. Debemos evitar la aglomeración de gente alrededor y las acciones de socorro deben ser dirigidas por una sola persona.

3- En tercer lugar debemos retirar los muebles cercanos con los que pueda lesionarse y proteger la cabeza con algún objeto blando debajo (chaqueta, bolso o abrigo).

4- Nunca se deben sujetar los movimientos compulsivos, ya que pueden dañar a la persona.

5- Quitar los objetos que puedan molestar o ahogar a la persona como una bufanda, lentes, bolso, etc.

6- Una vez finalizada la crisis debemos ayudar a que el afectado se reincorpore sin ponerlo de pie hasta que esté recuperado completamente. Tampoco debemos darle agua o alimentos hasta que se encuentre estable. Para confirmar que se encuentra bien podemos preguntarle si está consciente y ofrecer ayuda para contactar algún familiar.

Asimismo, se recomienda llevar a un centro médico al afectado en los siguientes casos:

  • Si la crisis dura más de cinco minutos.

  • Si se repite una crisis tras otra.

  • Si la persona no recupera la consciencia después de treinta minutos.

  • Si presenta una primera crisis convulsiva.

  • Cuando la crisis es atípica, es decir diferentes a otras que haya tenido .

  • Si sufre una lesión traumática grave en el transcurso de la crisis.

  • Si presenta vómitos persistentes, trastornos de la visión o cefalea después del descanso.

  • Si se trata de una embarazada, un hipertenso o un diabético entre otros.

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